Cuando yo pensaba en "cuando yo sea grande", ni si quiera me imaginaba todo lo que conlleva, tan sólo el hecho de vivir solos es difícil, le decía el otro día a mi hermano que valorara el estar en familia, el poder llegar a casa y tener a alguien que te pregunte -¡cómo te fue?- o que simplemente llegues y sepas que hay alguien ahí o alguien con quien pelear, eso poco a poco se acaba, pero supongo que en el momento no caes en cuenta de la verdadera importancia de esas pequeñas graaaaaaandes cosas.
Ser adulto no es tan divertido, las responsabilidades cada día crecen más, desde el "qué voy a comer hoy? ¿ya no tengo ropa limpia? ¡tengo que comprar esto y aquello! ¡Tener que trabajar para percibir un sueldo y saber en realidad lo que cuestan las cosas!.... Creo que es cuando mas admiro a mis papás, a mi edad ellos ya tenían verdaderos problemas, ya existíamos al menos mi hermano y yo (jajajaja y yo quejándome de pequeñeces).
El punto es que aún no me adapto a esta nueva etapa, un día desperté y ya tenía 28 años, todavía me acuerdo cuando cumplí 23 y tuve una crisis existencial (tal vez mal llamada), pero lo veo ahora y creo que estoy peor con esa cuestión (ya estamos grandes, siempre digo...), como siempre dispersa en todo, pero tal vez alguien muy remotamente me entienda...
Pensar en un futuro, probablemente se nos vaya la vida pensando en un futuro y construyendolo y cuando volteemos veamos que la vida se fue (escribo como todo mundo jajajajaja). Dice la gente -¡lo importante es que hay salud!- (ven? ya uno piensa como mas mayorcito jajajajajajja).
Me dió mucha emoción comprar cosas para el departamento (el cual ni siquiera había mencionado jajajaj), luego mientras mas pensaba, mas cosas faltaban y mas dinero se tenía que gastar y cosas que a veces parecen inútiles o imperceptibles , entonces ahora eran necesarias (por ejemplo un recogedor, una toalla para manos y esas cosas que sólo mi mamá tenía en mente ), pff, de pronto me da la ansia.
La distancia creo que mientras mas corta es, pareciera mas lejos, pero eso es harina de otro costal, en fin, ya se acostumbrará uno, no?...